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Mayra Vilasis
Cuba El juicio
me toman por asalto
nadie me pregunta
cuando trazan el curso de los ríos
que debo navegar
hacia una ceremonia
con cirios y velos transparentes
hasta entonces
debo cuidar del sur de mi epicentro.
pero me distraigo
subo a los tejados
donde escribo un poema
dedicado a una monja acusada
de ser mejor que todas.
toco un violín frente a un auditorio sordo.
soy una equilibrista entre las aves.
las confesiones queman:
por eso observo mi vientre
y me asombra su profundidad
tiene su precio confiar en el instinto.
destrozo la cruz
que han colgado de mi cuello.
complazco a las comadres
mientras se apresuran a ocupar los sillones
donde mecen la castidad feliz
y disfrutan del espectáculo.
los adanes constatan la fuerza de sus leyes.
baten palmas.
me rodean con flores de papel.
pretenden presentarme al tribunal excelso.
testigos fidedignos declaran mi osadía
cuando transgredo otros espacios
y persigo naves aladas
cazadoras de cometas imposibles.
segura estoy que mi epitafio rezará:
esta eva perdió el juicio.
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